Artículo por: Marielos Chang

Recuerdo que desde que estudié ciencias políticas en la universidad, siempre ha habido una pregunta –bueno en realidad dos- que todos mis amigos y familiares me han hecho: ¿De qué vas a trabajar? y ¿Cómo puedo participar cívicamente en elecciones?.

Foto: Archivo de Red Ciudadana

Foto: Archivo de Red Ciudadana

En realidad, para ninguna de las dos preguntas he tenido una clara respuesta. ¿Dónde voy a trabajar? es una pregunta que constantemente me estoy haciendo, inclusive cuando ya tengo trabajo. Ahora, cuando me preguntan ¿cómo puede participar cívicamente en las elecciones? Mi respuesta inmediata siempre ha sido votando, pero igual siempre sentí que era una respuesta incompleta, como que si votar no fuese suficiente.

En estas elecciones, dudo más de mi respuesta. Estoy segura que votar, se queda muy corto. En primer lugar, por que votar no solo significa ir a votar por quién tiene la mejor campaña publicitaria y sentirme orgullosa de que me hayan “manchado” mi dedo por una semana y todos sepan que cumplí con mi deber.

En realidad la acción de votar conlleva mucho más esfuerzo de lo que usualmente pensamos. Votar requiere de una voluntad de informarse, de comparar, de contrastar lo que nuestros candidatos nos ofrecen. Votar es en sí es un oportunidad para empoderarnos, pero debemos de ser capaces de que ese empoderamiento nos dure más de un día, y he ahí lo complicado.

¿Cómo hacer para que tu participación no se reduzca a una sola acción cada 4 años?

No estoy segura aún de cómo lo podamos hacer, pero las recientes manifestaciones tanto en las calles como en las redes sociales, empiezan a darnos luces para construir canales permanentes de participación.

marielosc2

Foto: Archivo de Red Ciudadana

¿A que me refiero con esto? Imagínense como sería nuestro país, si hiciéramos este ejercicio de cero tolerancia a políticos corruptos y propuestas falsas permanentemente.Pero no me refiero a que salgamos todos los sábados durante 48 meses ha protestar para que nuestras autoridades renuncien. Me refiero a que la denuncia ciudadana sea permanente; a que existan más hospitales “Maranatha” que no consientan a políticos corruptos. Me refiero a que existan más ciudadanos que estén atentos a nuestro acontecer político, y que denuncien cuando miran al hijo de Roxana Baldetti saliendo del país con ayuda de funcionarios públicos, y que esa evidencia le permita a los medios de comunicación y a las instituciones públicas a procesar legalmente esas acusaciones.

En resumen, me refiero a ese despertar ciudadano, en dónde pasamos de ser espectadores de la política y empezamos a jugar en rol que nos corresponde.Puede que no veamos los resultados de esto inmediatamente, que a veces el sistema nos fallé y aún así con nuestro aporte no se logre justicia. Pero la ganancia es a largo plazo, la ganancia es que nos cambiemos el “chip” que el conflicto interno armado nos dejo, y nos programemos para vivir en una democracia, en dónde nuestra voz tenga un peso.

Así que ¿cómo participamos estas elecciones? Yo les digo, hagámoselas difíciles a quienes no quieren gobernar y no caigamos en la misma cancioncita de siempre y citando a una de las insignias de estas marchas les digo: “si no hay justicia para el pueblo, que no haya paz para el gobierno”.

 

 

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Post comment