El tema del presupuesto es un tema de interés para todos. El Estado funciona gracias al trabajo de los ciudadanos, que a través del pago directo e indirecto de impuestos, mantiene el Estado. Sin embargo, los ciudadanos no vemos remuneración alguna de ese trabajo que entregamos, ya que servicios como los de educación y salud, entre otros, no han logrado tener una dinámica eficaz y eficiente en el país.

Aun así, abordar un tema como el de presupuesto es difícil ¿Cómo hacemos para entender una partida?¿Qué pasa si la partida no está publicada?¿Si el detalle no se entiende aún?

 

La Encuesta de Presupuesto Abierto del 2012 realizada por el International Budget Partnership mide el estado en que se encuentra la transparencia presupuestaria, la participación y vigilancia en los países alrededor del mundo. En el caso de Guatemala se obtuvo una puntuación de 51 sobre 100 en el año 2012, esto significa que el país está ubicado por encima del rango mínimo pero, aún no es suficiente para permitir un debate presupuestario informado.  Sin embargo, Guatemala sí cuenta con avances en la creación de una entidad fiscalizadora superior. En este rango el país se encuentra junto a países como Chile, Costa Rica o Alemania que se denominan con entidades fiscalizadoras superiores independientes y fuertes.

No existe un mecanismo exitoso, ya sea generado por el Estado o por la sociedad civil, que permita la participación del público y la rendición de cuentas para asegurar que el presupuesto sea usado de manera adecuada, pero sí existen avances en entidades fiscalizadoras que podrían respaldar el esfuerzo ciudadano.

 

Imagen extraído de Pinterest.

Imagen extraída de Pinterest.

En general, la dinámica de apertura de información en el país ha experimentado avances en la producción de información sobre el presupuesto, aunque se redujo la cantidad de información que se provee sobre el gasto público y liquidaciones. Además, en el último año no se ha publicado el documento a cargo del Ministerio de Finanzas dónde se especifican los cambios en el presupuesto aprobado. En Plaza Pública se publicó un reportaje  sobre los mecanismos de los que se vale el partido oficial en alianza con otros partidos y el Congreso, para garantizar la existencia de recursos, que luego se politizan en el Estado. Con los años se han intensificado prácticas como elevar el presupuesto sin una fuente segura de ingresos tributarios y la colocación de bonos del tesoro de manera inconstitucional por parte del Ejecutivo.

En el contexto de aprobación del presupuesto hay dos temáticas preocupantes, el aumento constante del gasto a pesar de la Reforma Fiscal en 2012 y las constantes modificaciones que el Organismo Ejecutivo puede realizar al presupuesto sin necesidad de  negociarlo en el Organismo Legislativo.

Además, en uno de los informes elaborado por ICEFI en conjunto con UNICEF, se prevé que:

“Para el año 2015, por cada quetzal de gasto público se destinarán 67 centavos a funcionamiento; 20 ainversión y 13 para el servicio de la deuda pública. Al contrastar estas cifras con lo reportadoen 2010, el gasto en funcionamiento se incrementado aproximadamente en 8.2%, en tanto quela inversión se ha reducido 7.5% y el pago de deuda se ha reducido solo 0.7%.” (Página 71)

Lastimosamente, lo que pagamos los ciudadanos para mantener el Estado no se está usando de manera eficiente. Se deben desarrollar mecanismos de participación ciudadana que empoderen a las personas y que les permitan estar informados y expresarse al respecto. El caso de Lago de Amatitlán y la resolución de la Vicepresidenta Roxana Baldetti, demuestran que la condena a través de la opinión pública, con argumentación, puede generar o impedir malas prácticas.

Para que un presupuesto sea ejecutado de manera eficiente y eficaz, se debe poner a disposición de los ciudadanos la información pública y se deben crear oportunidades significativas para que tanto sociedad civil como los ciudadanos puedan participar detectando anomalías presupuestarias. Si bien se han creado y no han funcionado vías de participación a nivel Institucional en Guatemala, ahora podemos encontrar nuevas propuestas de participar en la sociedad civil, quienes tenemos la responsabilidad de crear y coordinar espacios donde los ciudadanos informados y empoderados, no permitan a los políticos seguir con malos hábitos y puedan exigir canales de participación institucional que si promuevan la transparencia.

No debemos olvidar que la información presupuestaria se produce con el trabajo de todos, por lo tanto es un derecho que no se nos puede negar.

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